En aquest interessant article, Rosa Martínez ens presenta la necessitat de crear nous espais d’intercanvi cultural i polític mitjançant l’art, transportant-lo fins a àmbits impropis o desconeguts fins ara.
Rosa Martínez és crítica d’art i comissària independent. Viu a Barcelona, on es llicencià en Història de l’Art. Ha sigut directora de la 51 Biennal de Venècia (2005) i curadora en el Museu d’Art Modern d’Istambul (2004-2007). Va ser comissària de la exposició “Chacun à son goût” per el 10è aniversari del Museu Guggenheim de Bilbao. Actualment és assessora d’art de Caixa de Catalunya.
«Para los que buscamos nuevos modelos para la producción del saber y la distribución del poder es imprescindible la deconstrucción sistemática de las “verdades” del pasado, el cuestionamiento de los modelos impuestos por los medios de masas, así como una nueva puesta en relación entre disciplinas y esferas que se querían separadas, porque, al aislar y tecnificar los problemas, el Poder segrega y reduce los espacios de intercambio cultural y político. El arte y el lenguaje nos sujetan a sus leyes y nos imponen sus códigos pero pueden crear espacios de cuestionamiento y de reinterpretación, de emoción y de belleza. Idealmente, la exposición debería ser un lugar de intercambio simbólico entre el artista y la comunidad, y el artista, un creador de propuestas que ayuden a construir ciudadanos críticos y nuevos diálogos políticos. Hoy es necesario fomentar nuevas relaciones de deseo, establecer transferencias con personas, objetos o sistemas simbólicos que permitan que se genere esa “plasticidad transferencial” que nos ayude a curarnos y a sanar el mundo en el que vivimos. Hemos de permitir que el arte ocupe otros lugares y que a veces sea un mediador tan cálido, tan crítico o tan doloroso como un/a asistente social.»
- Títol: Buscando otros lugares: el arte como asistencia social.
- Autors: Rosa Martínez
- Idioma: Castellano
- L’art com assistència social (PDF)


