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	<title>Quelcom &#187; Mr.Quelcom</title>
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	<description>Processos de creació col·lectiva</description>
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		<title>PRV15: ¿La «muerte de la intimidad»?</title>
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		<pubDate>Wed, 28 Jul 2010 07:11:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mr.Quelcom</dc:creator>
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En 1984, los ciudadanos de Oceana no disponen de ningún espacio libre para su intimidad que escape a la vigilancia y a la intromisión del Gran Hermano. El Estado poseía una base de datos masiva y centralizada en la que acumulaba todo lo que podía saberse de cada sujeto. Los Estados actuales tienen una capacidad [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1736" title="Life_15-quelcom" src="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/Life_15-quelcom.jpg" alt="" width="380" height="277" /></p>
<p>En 1984, los ciudadanos de Oceana no disponen de ningún espacio libre para su intimidad que escape a la vigilancia y a la intromisión del Gran Hermano. El Estado poseía una base de datos masiva y centralizada en la que acumulaba todo lo que podía saberse de cada sujeto. Los Estados actuales tienen una capacidad tecnológica para ejercer una vigilancia, así como para vincular y recuperar datos, muy superior a la que Orwell pudiese imaginarse, y ciertos aspectos del Estado en tanto que Gran Hermano se han hecho efectivamente realidad. Pero son los Pequeños Hermanos del sector privado los que recogen más datos personales de los ciudadanos […]. Además, la información que se introduce en tales bases de datos es entregada voluntariamente […], o es adquirida silenciosa e invisiblemente, sin que el sujeto implicado lo sepa. El Gran Hermano exige información, como las declaraciones de renta o las preguntas relativas al censo, por lo que tiende a suscitar resentimiento e incluso, ocasionalmente, resistencia. Los Pequeños Hermanos, por el contrario, casi no inciden en la población, mientras acumulan y clasifican información privada y personal. No disponemos de ningún término consensuado para denominar estas bases de datos dispersas pero centralizadas del sector privado, mientras que el Estado es personificado en tanto que líder y, en regímenes democráticos, se considera que debe legitimarse ante la población, al menos en teoría. Irónicamente, la transparencia monodireccional característica del Estado orwelliano se ha realizado mucho más efectivamente en el sector privado que en el público, en el que la transparencia, al menos hasta un cierto grado, es bidireccional. Tal y como sugería recientemente un periodista del New York Times, «quizás estábamos tan concentrados en evitar al Gran Hermano totalitario de Orwell, que no percibimos la llegada de millones de chismosos entrometidos».</p>
<p>Joshua Quittner, autor del artículo «The Death of Privacy» («La muerte de la privacidad»), publicado en el número de agosto de 1997 de la revista Time, sugiere algunos modos para protegerla: usar menos las tarjetas de crédito, no rellenar los formularios de garantía y desconectar los cookies. Sin embargo, rechaza la idea de una intervención y regulación del Estado, adoptando el individualismo anti-Estado tan popular y predominante en Estados Unidos. Pero conceptualizar la intimidad exclusivamente en términos de valor o de interés individual refuerza el individualismo atomístico, y sitúa al individuo en conflicto inevitable con la sociedad. De este modo, la intimidad sólo puede definirse negativamente como el «derecho a que nos dejen estar solos». Tal concepción, como ha argumentado Priscilla Regan, aporta una base teórica muy poco consistente para desarrollar una política pública en esa aérea.3 La autora propone volver a pensar la intimidad como un valor positivo, social y colectivo: el dominio público en una democracia se beneficia de la participación<br />
de sujetos libres y en igualdad de condiciones, cuya autonomía se enraíza en un sentimiento auténtico de autoestima que se aporta a una comunidad de semejantes. A pesar de lo atractiva que es su argumentación, sigue manteniendo una posición individualista, ya que es realmente difícil concebir cómo individuos aislados, aunque constituyan un pequeño grupo con ideas semejantes y con el propósito de emprender diversas acciones, podría realmente oponerse a los efectos de la infovigilancia, teniendo en cuenta todo el dinero que la mueve y el poder de las grandes empresas que la promueven.&#8221;</p>
<ul>
<li><a title="PRV15: ¿La «muerte de la intimidad»?, per Reg Whitaker." href="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/Quelcom10-PRV15-La_muerte_de_la_intimidad.pdf" target="_self">Descarregar Article en PDF</a></li>
<li>Autor: Reg Whitaker</li>
<li>Títol: ¿La «muerte de la intimidad»?</li>
<li>Idioma: Castellà</li>
</ul>
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		<title>PRV14: El comportamiento en el dormitorio</title>
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		<pubDate>Tue, 27 Jul 2010 12:14:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mr.Quelcom</dc:creator>
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&#8220;El dormitorio se ha convertido en uno de los ámbitos más «privados» y más «íntimos» de la vida humana. Al igual que la mayor parte de las funciones corporales, también el «dormir» es algo que se ha ido relegando, cada vez más, a la trastienda del trato social. La familia nuclear es el último enclave [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1731" title="Dormitorio14-quelcom" src="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/Dormitorio14-quelcom.jpg" alt="" width="380" height="630" /></p>
<p>&#8220;El dormitorio se ha convertido en uno de los ámbitos más «privados» y más «íntimos» de la vida humana. Al igual que la mayor parte de las funciones corporales, también el «dormir» es algo que se ha ido relegando, cada vez más, a la trastienda del trato social. La familia nuclear es el último enclave legítimo socialmente sancionado que ha quedado de estas funciones, al igual que ha sucedido con muchas otras funciones sociales. Sus muros visibles e invisibles arrebatan a la mirada de los otros seres humanos los aspectos más «privados», más «íntimos» de los otros, esto es, la parte irreprimiblemente «animal» de estos. En la sociedad medieval esta función todavía no se había privatizado tanto, ni se había excluido de la vida social. Lo normal era recibir visitas en las habitaciones en las que había camas y, las camas, a su vez, según su tipo, tenían una función social de ostentación. Era muy frecuente que muchas personas pasaran la noche en la misma habitación; en la clase alta lo hacía el señor con sus criados y la señora con su doncella o con sus doncellas; en las otras clases solían dormir en la misma habitación hombres y mujeres juntos y hasta también los huéspedes que allí pernoctaran.</p>
<p>Quien no dormía con toda su ropa, se desnudaba por completo. Por regla general, entre personas seglares la gente solía dormir desnuda y en las órdenes monásticas, según la rigidez de la regla, lo hacían completamente desnudos o completamente vestidos. [...] Resultará relativamente sorprendente que alguien conservara la camisa de día al ir a dormir por la noche; esta práctica despertaba la sospecha de que el interesado o la interesada podían padecer alguna enfermedad o defecto corporal, pues ¿por qué otro motivo tendría alguien interés en ocultar su cuerpo?; y, de hecho, ésta era la razón en la mayoría de los casos. Por ejemplo, en la Roman de la Violette leemos que la criada pregunta asombrada a su señora por qué va a la cama con la camisa y ésta le contesta que es a causa de una señal corporal que tiene.&#8221;</p>
<ul>
<li><a title="PRV14: El comportamiento en el dormitorio, per Norbert Elias." href="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/Quelcom10-PRV14-El_comportamiento_en_el_dormitorio.pdf" target="_self">Descarregar Article en PDF</a></li>
<li>Autor: Norbert Elias</li>
<li>Títol: El comportamiento en el dormitorio</li>
<li>Idioma: Castellà</li>
</ul>
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		<title>PRV13: Anonimat: el tresor de l&#8217;internauta</title>
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		<pubDate>Thu, 22 Jul 2010 19:05:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mr.Quelcom</dc:creator>
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&#8220;Uno de los grandes alicientes de Internet, en todas sus facetas, es que permite observar sin ser observado. Un comportamiento que algunos calificarían como vouyerista puede identificarse en la «inocente» y cada vez más habitual práctica de cualquier usuario que navegue por la World Wide Web, con cualquier propósito. Quien busca información especializada, quien lee [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1721" title="Quelcom13-Richardbram2" src="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/Quelcom13-Richardbram2.jpg" alt="" width="380" height="380" /></p>
<p>&#8220;Uno de los grandes alicientes de Internet, en todas sus facetas, es que permite observar sin ser observado. Un comportamiento que algunos calificarían como vouyerista puede identificarse en la «inocente» y cada vez más habitual práctica de cualquier usuario que navegue por la World Wide Web, con cualquier propósito. Quien busca información especializada, quien lee el periódico, quien visita una página erótica o pornográfica o quien navega sin destino alguno suelen experimentar la quietud de poder hacer y ver sin sentirse vigilados. Pocos piensan en la posibilidad de que sus pasos no son tan secretos como imaginan. El monitor del ordenador se convierte en una ventana privada a un mundo que se paraliza ante nuestra mirada y no tiene la osadía de preguntar. La tranquilidad que otorga la aparente privacidad absoluta, junto con la potencia y la inmensidad de Internet son argumentos de peso para disfrutar de la Red en todo su esplendor y sin cortapisas.</p>
<p>No obstante, hay algo que muchos usuarios ignoran: las pisadas en el camino. Son abundantes las formas en que nuestras pisadas en el camino revelan información sobre nosotros mismos. Poner en marcha una conexión a Internet significa que se estable un vínculo entre dos puntos. Uno, el visible,<br />
es el punto de destino. Otro, el que a menudo se ignora, es el punto de origen de la conexión. Sin entrar ahora en excesivos tecnicismos ni excepciones, diremos que el punto de origen de una conexión a Internet es la dirección IP. La dirección IP de un equipo de conexión (el ordenador, el módem, la línea de teléfono&#8230;) es fija en buena parte de las ocasiones. En otras varía ligeramente, a menudo debido al tipo de proveedor que se haya contratado (IPs dinámicas). La dirección IP es única e identifica el origen de la conexión. La dirección IP, por lo tanto, es la información mínima que proporciona cualquier usuario al conectarse a Internet. Una información mínima que puede llevar inscritos algunos datos más, como son el país o la organización&#8221;</p>
<ul>
<li><a title="PRV13: Anonimat: el tresor de l'internauta, per Joan Mayans i Planells" href="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/Quelcom10-PRV13-Anonimato_tesoro_internauta.pdf" target="_self">Descarregar Article en PDF</a></li>
<li>Autor: Joan Mayans i Planells</li>
<li>Títol: Anonimato: el tesoro del internauta</li>
<li>Idioma: Castellà</li>
</ul>
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		<title>La (con)fusió entre allò públic i allò privat</title>
		<link>http://www.quelcom.org/2010/07/la-confusio-entre-allo-public-i-allo-privat/</link>
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		<pubDate>Wed, 21 Jul 2010 09:53:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mr.Quelcom</dc:creator>
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Nota 01 &#124; 22 de juny de 2010
El grup de creadors Quelcom’10 inicia el seu treball el 22 de juny. Aquesta primera trobada serveix per plantejar alguns temes de funcionament i resoldre dubtes per part de l’organització. D’altra banda, les primeres idees sobre el tema a tractar (la privacitat) comencen a ser verbalitzades espontàniament i [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1717" title="quelcom10-privacitat" src="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/quelcom10-privacitat.gif" alt="" width="380" height="380" /></p>
<p><strong><a title="Nota 01: La (con)fusió entre allò públic i allò privat." href="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/Quelcom10-Nota01-22j10.pdf">Nota 01</a> | 22 de juny de 2010</strong></p>
<p>El grup de creadors Quelcom’10 inicia el seu treball el 22 de juny. Aquesta primera trobada serveix per plantejar alguns temes de funcionament i resoldre dubtes per part de l’organització. D’altra banda, les primeres idees sobre el tema a tractar (la privacitat) comencen a ser verbalitzades espontàniament i a generar discussió entre els artistes.</p>
<h2>El treball col·lectiu, el temps disponible i  el tema a tractar</h2>
<p>A grans trets, aquest és el guió temàtic de la primera trobada. Els creadors veuen el treball col·lectiu, a punt de ser emprès, com una tasca interessant, engrescadora; suposa el contrapunt al treball en solitari portat a terme habitualment; comporta la possibilitat de contraposar punts de vista diferents. L’organització del temps és motiu de reflexió, és vista com una garantia no només de l’èxit final del procés sinó també com a marc adequat per al desenvolupament del treball d’una manera harmònica; establir algun tipus de pauta resulta necessari, és una garantia, una seguretat. En general el tema proposat (la privacitat), resulta molt atractiu per als creadors, perquè se’l senten proper, i perquè el veuen, d’entrada, com a calidoscòpic.</p>
<h2>De la privacitat a la intimitat</h2>
<p>Durant el transcurs d’aquesta primera trobada es perfila un tema (o subtema): la intimitat. Privacitat, intimitat?  On cal situar els límits? Pensar en aquests conceptes genera un debat sobre la seva definició. La intimitat està associada a relacions i situacions d’amistat concretes, eròtiques i materno/paternofilials, per exemple; té una connotació més emocional, visceral fins i tot. La intimitat s’entén ubicada més en l’interior de la privacitat.</p>
<p>A Cristina Borobia, la intimitat la porta al retrat, però també a mirar, indiscreta, per la finestra; al fet d’observar l’altre (un observador potencial que pot mirar o no algú).</p>
<p>Estela Ruiz, se situa directament en el punt de vista de l’observador: aquell que mira és qui defineix la intimitat, és qui converteix alguna cosa en íntima o no pública (perquè és vista per altri); és l’espectador qui esdevé transgressor, apunta Iz.</p>
<h2>La (con)fusió entre allò públic i allò privat</h2>
<p>Helena Kotnik apunta que l’accessibilitat a la informació no equival a informació pública, pot suposar tot el contrari. La informació pública pot esdevenir privada, tot dependrà del nombre de persones que hi accedeixin, i o tant dels filtres o barreres prèviament establerts.</p>
<blockquote><p>És el mateix individu, doncs, qui converteix quelcom en públic o privat?</p></blockquote>
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		<title>PRV12: La societat de la vigilància</title>
		<link>http://www.quelcom.org/2010/07/prv12-la-societat-de-la-vigilancia/</link>
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		<pubDate>Tue, 20 Jul 2010 08:59:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mr.Quelcom</dc:creator>
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&#8220;La tecnologia imposa una nova forma de  racionalitat: la racionalitat instrumental, i tendeix a interpretar tot  el que envolta els éssers humans moderns sota la seva lògica. Res queda  fora de la raó instrumental. Això suposa, en la modernitat, una  concepció de la vida humana sota l’imperi d’aquesta racionalitat i, per [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="font-size: 19.5px; line-height: 28.5px;"><img class="aligncenter size-full wp-image-1711" title="Vigilant12-quelcom" src="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/Vigilant12-quelcom.jpg" alt="" width="380" height="304" /></p>
<p>&#8220;La tecnologia imposa una nova forma de  racionalitat: la racionalitat instrumental, i tendeix a interpretar tot  el que envolta els éssers humans moderns sota la seva lògica. Res queda  fora de la raó instrumental. Això suposa, en la modernitat, una  concepció de la vida humana sota l’imperi d’aquesta racionalitat i, per  tant, una reificació de les relacions humanes.</p>
<p>La tecnologia no és neutra, no es pot  utilitzar bé o malament, perquè no utilitzem la tecnologia stríctu  sensu. Ben al contrari, és la tecnologia, entesa com a sistema  tecnològic, la que ens utilitza anosaltres i, així, exportem la  cosmovisió tecnològica a tots els àmbits de les relacions humanes. Per  això, el sistema tecnològic és imperialista. Tot ha de quedar sota el  seu imperi. La tecnologia és un sistema que utilitza els éssers humans  o, en altres paraules, els éssers humans no són el subjecte del sistema  tecnològic, sinó el seu objecte.</p>
<p>El sistema tecnològic suposa també  l’emergència de nous valors: eficàcia, rapidesa, utilitat, intercanvi&#8230;  I donada la seva forma imperialista de funcionar, tota l’existència  humana queda inclosa sota aquests nous valors.</p>
<p>El sistema tecnològic és reaccionari. No  permet la crítica. Ha aconseguit crear una concepció del món en la qual  la crítica aparegui, per primera vegada a la història, com una actitud  conservadora. La tecnologia ha esdevingut idolatria i aquesta idolatria  es manifesta (o es pot manifestar) clarament en tres àmbits: en primer  lloc, en l’aparició d’objectes «fetitxes», objectes «tòtems», «sagrats»:  televisió i ordinador. A continuació, en la substitució de  l’experiència per l’experimentació; i finalment, en la quantificació de  totes les relacions i àmbits de l’existència humana (per exemple,  l’estadística).</p>
<p>El sistema tecnològic és, en definitiva, i  això és el més important, poder. Un poder que, com a poder propi de la  modernitat, no funciona segons la lògica de la censura o de la  repressió, sinó del control, de l’organització, de la classificació. En  la modernitat, juntament amb l’aparició del sistema tecnològic, ha  sorgit una nova organització social: la burocràcia, i una nova figura:  el funcionari.&#8221;</p>
<ul>
<li><a title="PRV11:  La societat de la vigilància, per  Joan-Carles Mèlich" href="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/Quelcom10-PRV12-Societat_de_la_vigilància-.pdf" target="_self">Descarregar Article en PDF</a></li>
<li>Autor: Joan-Carles  Mèlich</li>
<li>Títol: La societat  de la vigilància</li>
<li>Idioma: Català</li>
</ul>
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		</item>
		<item>
		<title>PRV11: El conformismo de la abyección</title>
		<link>http://www.quelcom.org/2010/07/prv11-el-conformismo-de-la-abyeccion/</link>
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		<pubDate>Mon, 19 Jul 2010 07:57:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mr.Quelcom</dc:creator>
				<category><![CDATA[Quelcom'10]]></category>
		<category><![CDATA[Document]]></category>
		<category><![CDATA[Privacitat]]></category>

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&#8220;Por otra parte, en las programaciones ordinarias de televisión, se han multiplicado las emisiones llamadas Trash TV, la telebasura, que presenta a personas que evocan, sin ningún pudor, sus problemas más íntimos o sus pasiones más ocultas. […]
El creciente éxito de lo sórdido en el espacio televisivo ha aumentado la afición por formas aun más [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-medium wp-image-1708" title="mascares11-quelcom" src="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/mascares11-quelcom-380x300.jpg" alt="" width="380" height="300" /></p>
<p>&#8220;Por otra parte, en las programaciones ordinarias de televisión, se han multiplicado las emisiones llamadas Trash TV, la telebasura, que presenta a personas que evocan, sin ningún pudor, sus problemas más íntimos o sus pasiones más ocultas. […]</p>
<p>El creciente éxito de lo sórdido en el espacio televisivo ha aumentado la afición por formas aun más manifiestas de voyeurismo. Así, la cadena norteamericana por cable Court TV se ha especializado en la difusión de procesos grabados en los tribunales. Tuvo su momento de gloria durante el proceso de O. J. Simpson (un célebre jugador de fútbol norteamericano acusado de haber asesinado a su esposa), a finales de los años 90.</p>
<p>Ante la competencia de las cadenas que emiten Survivor, la versión norteamericana de Big Brother, Court TV ha decidido ahora ir más lejos en la búsqueda de sensacionalismo. Emite confesiones de criminales. Con realismo que provoca escalofríos, no ha dudado en presentar, por ejemplo, «las confesiones de Steven Smith, que cuenta la violación y el asesinato de una médico en un hospital de Nueva York en 1989; la de Daniel Rakowitz, que mató a una amiga v después despedazó su cuerpo y lo coció, también en 1989, y la de David García, un prostituto que describe el asesinato de un cliente inmovilizado en una silla de ruedas en 1995&#8230;».</p>
<p>El desconcertante éxito popular de este tipo de emisiones explica por qué más de 3.400 periodistas (es decir, más de la mitad de los que estuvieron presentes en Sydney durante los últimos Juegos Olímpicos) se han acreditado para cubrir la ejecución de Timothy McVeight, autor de un atentado en Oklahoma City, en abril de 1995, que causó más de 168 muertos, prevista para el pasado 16 de mayo y finalmente aplazada. Y también por qué, el propio McVeight quiere que su ejecución, con inyección letal, se transmita en directo por televisión&#8230; Lo que parece confirmar esta reflexión de Paul Virilio: «Después de la publicidad y la propaganda política, la pornografía y la hiperviolencia han abierto la vía a un conformismo de la abyección».&#8221;</p>
<ul>
<li><a title="PRV11:  El conformismo de la abyección, per Ignacio Ramonet." href="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/Quelcom10-PRV11-Conformismo_abyeccion.pdf" target="_self">Descarregar Article en PDF</a></li>
<li>Autor: Ignacio Ramonet</li>
<li>Títol: El conformismo de la abyección</li>
<li>Idioma: Castellà</li>
</ul>
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		<item>
		<title>PRV10: Diablos cojuelos</title>
		<link>http://www.quelcom.org/2010/07/prv10-diablos-cojuelos/</link>
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		<pubDate>Fri, 16 Jul 2010 09:44:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mr.Quelcom</dc:creator>
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		<description><![CDATA[
Anàlisis multidisciplinar de casos, imatges i texts sobre privacitat i intimitat. Un recull de diferents documents realitzats per alumnes de la Universidad de Huelva.
A continuació es citen els títols i autors del document:

Hospitalización e   intimidad, per Maria Teresa Borrallo Oliver.
Casos de imágenes  de redacción, per Cinta Castillo Jiménez.
La intimidad  genética, per [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1705" title="DiabloGoñi10-quelcom" src="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/DiabloGoñi10-quelcom1.jpg" alt="" width="380" height="559" /></p>
<p>Anàlisis multidisciplinar de casos, imatges i texts sobre privacitat i intimitat. Un recull de diferents documents realitzats per alumnes de la Universidad de Huelva.</p>
<p>A continuació es citen els títols i autors del document:</p>
<ol>
<li><em>Hospitalización e   intimidad</em>, per Maria Teresa Borrallo Oliver.</li>
<li><em>Casos de imágenes  de redacción</em>, per Cinta Castillo Jiménez.</li>
<li><em>La intimidad  genética</em>, per Francisco Córdoba García i Rafael Torronteras  Santiago.</li>
<li><em>Caso «Yanira»</em>,  per Alfredo Flores Prada.</li>
<li><em>Intromisión  ilegítima en el derecho al honor, Intimidad personal y propia imagen</em>,  per Santiago García García.</li>
<li><em>Información  privilegiada, ciberfraude, adicción a las inversiones y escándalos  financieros</em>, per Juan José García Machado.</li>
<li><em>Caso de intimidad y  cuidados paliativos</em>, per Juan Luis González Fernández.</li>
<li><em>Intimidad de  incapaces</em>, per Jesús Jiménez Soria.</li>
<li><em>La intimidad en la  relación paterno-filial. Revelación de secretos</em>, per Paz Lloria  García.</li>
<li><em>Privacidad y  fiscalidad</em>, per José Ángel Martín Leal.</li>
<li><em>Arquitectura  moderna e intimidad</em>, per Antonio Martín Vázquez.</li>
<li><em>El aprendiz de  zapatero y el rey</em>, per María del Pilar Martín Zamora.</li>
<li><em>Confidencialidad e  intervención con familias: conflicto de intereses</em>, per Alejandra  Orta.</li>
<li><em>Fragmento de  Hitler (1889-1936), de Ian Kerschaw</em>, per María Antonia Peña  Guerrero.</li>
<li><em>Melancolia /  intimidad</em>, per Carlos Petit Calvo.</li>
<li><em>Espacios de  género: la intimidad y el poder en Angela Carter</em>, per Sonia Villegas  Iglesias.</li>
<li><em>Caso de difusión  policial de foto de sospechosos</em>, per Israel Adán Castilla.</li>
<li><em>Caso intervención  telefónica (Acerca de los límites de las intervenciones telefónicas)</em>,  per Enrique Anarte Borrallo.</li>
<li><em>Panóptico e  intimidad</em>, per Esteban Conde Naranjo.</li>
<li><em>Protección penal  de la intimidad</em>, per Antonio Doval País.</li>
<li><em>«Íntimo» y  «privado»: cuestiones terminológicas</em>, per María Regla i Fernández  Garrido.</li>
<li><em>El ahorcamiento de  Saddam Hussein</em>, per Carmen i Rocío García Ruiz.</li>
<li><em>Privacidad,  religión y género en la cultura islámica</em>, per Eva Lapiedra  Gutiérrez.</li>
<li><em>Tecnologías de  control de trabajadores</em>, per Francisco José Martínez, <em>Paula Luna</em>, Alfonso Infante i Luís  Martínez.</li>
<li><em>La protección de  la intimidad de la víctima del delito</em>, per Lola Martínez Macías.</li>
<li><em>Acceso a datos e  intimidad</em>, per Manuela Mora Ruiz.</li>
<li><em>La protección del  derecho a la intimidad de los trabajadores en la empresa</em>, per María  Luisa Pérez Guerrero i José Luís Lázaro Sánchez.</li>
<li><em>Datos migratorios y  privacidad</em>, per Carmen Ródenas Calatayud.</li>
</ol>
<ul>
<li><a title="PRV10:  Diablos cojuelos, per la Universitat de Huelva." href="../wp-content/uploads/2010/07/Quelcom10-PRV10-Diablos_cojuelos.pdf" target="_self">Descarregar Article en PDF</a></li>
<li>Autor: Universidad  de Huelva</li>
<li>Títol: Diablos  cojuelos</li>
<li>Idioma: Castellà</li>
</ul>
]]></content:encoded>
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		<title>PRV09: El coneixement dels altres, la discreció i la intimitat</title>
		<link>http://www.quelcom.org/2010/07/prv09-el-coneixement-dels-altres-la-discrecio-i-la-intimitat/</link>
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		<pubDate>Wed, 14 Jul 2010 13:33:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mr.Quelcom</dc:creator>
				<category><![CDATA[Quelcom'10]]></category>
		<category><![CDATA[Document]]></category>
		<category><![CDATA[Privacitat]]></category>

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		<description><![CDATA[
&#8220;Un círculo […] circunda a todas las personas; una esfera que llenan con sus preocupaciones y sus cualidades personales: pretender conocerla es una afrenta a su personalidad. Al igual que la propiedad material se considera una extensión del yo —la propiedad es lo que responde sólo a la voluntad de su dueño; empezando por el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1689" title="Discreción-prv9-quelcom" src="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/Discreción-prv9-quelcom.jpg" alt="" width="380" height="335" /></p>
<p>&#8220;Un círculo […] circunda a todas las personas; una esfera que llenan con sus preocupaciones y sus cualidades personales: pretender conocerla es una afrenta a su personalidad. Al igual que la propiedad material se considera una extensión del yo —la propiedad es lo que responde sólo a la voluntad de su dueño; empezando por el cuerpo, nuestro «primer bien»— y toda intromisión en las propiedades se considera una violación de la personalidad, así también hay una propiedad espiritual privada, cuya violación hiere al yo en lo más íntimo. La discreción no es más que el sentido del derecho aplicado a la esfera de lo más íntimo. También la discreción tiene distinto alcance según de qué personas se trate, del mismo modo que el honor y la propiedad tienen un radio muy distinto frente a las personas cercanas que frente a los extraños e indiferentes. En las relaciones sociales en sentido estricto antes mencionadas, las que se dan entre «conocidos», hay un límite típico infranqueable,sea lo que sea lo que esconda —quizá nada— y que el otro, por los usos de la discreción, no debe franquear con preguntas u otras ingerencias.&#8221;</p>
<ul>
<li><a title="PRV09: Sobre el conocimiento de los otros, la discreción y la intimidad, per Georg Simmel" href="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/Quelcom10-PRV09-Conocimiento_discrecion_intimidad.pdf" target="_self">Descarregar Article en PDF</a></li>
<li>Autor: Georg Simmel</li>
<li>Títol: Sobre el conocimiento de los otros, la discreción y la intimidad</li>
<li>Idioma: Castellà</li>
</ul>
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		<title>1.000 amics imaginaris a Facebook</title>
		<link>http://www.quelcom.org/2010/07/1-000-amics-imaginaris-a-facebook/</link>
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		<pubDate>Tue, 13 Jul 2010 12:22:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mr.Quelcom</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Accions]]></category>
		<category><![CDATA[Facebook]]></category>

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		<description><![CDATA[
Quelcom&#8217;10 busca gent que creï falses identitats a Facebook.
L&#8217;objectiu és omplir la xarxa d&#8217;usuaris &#8220;basura&#8221; i posar de manifest tant les propietats fictícies de les relacions via internet, com la feblesa del concepte &#8220;amistat&#8221; que proposa Facebook.
Per participar només has d&#8217;enviar-nos una invitació com amic des de Facebook amb el missatge &#8220;SÓC UN AMIC IMAGINARI&#8221;. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1683" title="assbook-quelcom" src="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/assbook-quelcom.jpg" alt="" width="380" height="133" /></p>
<p><strong>Quelcom&#8217;10 busca gent que creï falses identitats a Facebook.</strong></p>
<p>L&#8217;objectiu és omplir la xarxa d&#8217;usuaris &#8220;basura&#8221; i posar de manifest tant les propietats fictícies de les relacions via internet, com la feblesa del concepte &#8220;amistat&#8221; que proposa Facebook.</p>
<p><strong>Per participar només has d&#8217;enviar-nos una invitació com amic des de Facebook amb el missatge &#8220;SÓC UN AMIC IMAGINARI&#8221;. I a la informació de perfil d&#8217;aquest &#8220;AMIC IMAGINARI&#8221; enganxa el següent text:</strong></p>
<blockquote><p>Sóc un amic imaginari de Quelcom&#8217;10. L&#8217;objectiu és omplir la xarxa d&#8217;usuaris &#8220;basura&#8221; i posar de manifest  tant les propietats fictícies de les relacions via internet, com la  feblesa del concepte &#8220;amistat&#8221; que proposa Facebook.</p>
<p>Quelcom, processos de creació col·lectiva, és un projecte d&#8217;art relacional. Un espai de transformació i interacció creativa. Per a més informació entra a www.quelcom.org</p></blockquote>
<p>Tots els amics imaginaris seran inclosos en la llista &#8220;AMICS IMAGINARIS&#8221; del perfil de Quelcom a Facebook. <strong>Anima&#8217;t a participar!</strong></p>
]]></content:encoded>
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		<title>PRV08: Control social total</title>
		<link>http://www.quelcom.org/2010/07/prv08-control-social-total/</link>
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		<pubDate>Tue, 13 Jul 2010 08:51:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mr.Quelcom</dc:creator>
				<category><![CDATA[Quelcom'10]]></category>
		<category><![CDATA[Document]]></category>
		<category><![CDATA[Privacitat]]></category>

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		<description><![CDATA[
&#8220;Se ha roto el necesario equilibrio entre libertad y seguridad. Con la intención de proteger al conjunto de la sociedad, las autoridades, en nuestras modernas democracias, tienden hoy a ver en cada ciudadano a un virtual maleante. La guerra sin cuartel contra el terrorismo —preocupación dominante en el último decenio— ha procurado una impecable coartada [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-1679" title="vigilancia-prv8-quelcom" src="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/vigilancia-prv8-quelcom.jpg" alt="" width="380" height="261" /></p>
<p>&#8220;Se ha roto el necesario equilibrio entre libertad y seguridad. Con la intención de proteger al conjunto de la sociedad, las autoridades, en nuestras modernas democracias, tienden hoy a ver en cada ciudadano a un virtual maleante. La guerra sin cuartel contra el terrorismo —preocupación dominante en el último decenio— ha procurado una impecable coartada moral y favorecido la acumulación de un impresionante arsenal legal que está permitiendo llevar a cabo el proyecto de control social integral. Los «progresos» tecnológicos (informático y digital) también han ayudado y las autoridades tienen cada vez mejores herramientas para la vigilancia electrónica.</p>
<p>«Habrá menos privacidad, menos intimidad, pero mayor seguridad», nos dicen. Y en nombre de ese nuevo imperativo categórico, se ha instalado de modo progresivo e indoloro, un régimen de dominación que podemos calificar de «sociedad de control». Con la particularidad de que —a diferencia de las precedentes «sociedades disciplinarias« que confinaban a los rebeldes o descarriados en lugares cerrados (cárcel, reformatorio, manicomio)—, la sociedad de control encierra a los sospechosos (o sea, a casi todos los ciudadanos) al aire libre y los mantiene bajo acecho constante. A veces, mediante los aparatos-chivatos que libremente ellos mismos han adquirido: ordenadores, teléfonos móviles y otros dispositivos informáticos (tarjeta de crédito, agenda electrónica tipo Palm, billetes de transporte, GPS, etc.). Y otras veces, gracias al uso de sistemas discretos y emboscados que atisban los movimientos de cada persona, como los radares de carreteras o las cámaras de videovigilancia.</p>
<p>Éstas se han multiplicado hasta tal punto que, en el Reino Unido, por ejemplo, donde se han instalado más de cuatro millones de ellas (una por cada quince habitantes), una persona puede ser filmada hasta 300 veces al día&#8230; Las nuevas cámaras Gigapan, de ultra alta resolución (más de mil millones de píxeles) permiten, en una sola imagen y por un vertiginoso efecto de zoom, el fichaje biométrico del rostro de cada uno de los miles de espectadores presentes en un estadio, en una manifestación o en un mitin político.&#8221;</p>
<ul>
<li><a title="PRV08: Control social total, per Ignacio Ramonet." href="http://www.quelcom.org/wp-content/uploads/2010/07/Quelcom10-PRV08-Control_social_total.pdf" target="_self">Descarregar Article en PDF</a></li>
<li>Autor: Ignacio Ramonet</li>
<li>Títol: Control social total</li>
<li>Idioma: Castellà</li>
</ul>
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